El enamoramiento es una emoción repentina, se caracteriza por el intenso deseo de estar con el otro, besarle, tocarle, hay un fuerte deseo sexual... Se ansía q el sentimiento sea recíproco y se siente miedo a ser rechazado, uno hasta se vuelve tímido frente al otro. Se idealiza a la otra persona, hay activación fisiológica con sólo imaginarse en presencia del otro, nos dejamos llevar por la pasión, no podemos concentrarnos en las tareas cotidianas y sentimos q la vida es bella y tenemos ganas de vivirla. Por suerte esta fase sólo dura un tiempo más o menos corto, dando paso a otro tipo de amor o al fin de la relación.
El amor después del enamoramiento se caracteriza por tener una fuerte implicación personal, hay un cariño profundo, entrega, tolerancia, se siente al otro como un compañero en los proyectos vitales, hay un compromiso por resolver juntos los problemas y apoyarse, se crean una serie de claves entre los miembros de la pareja y la sexualidad es más rica, intensa y significativa. El amor maduro no es ciego, ve también lo q no le gusta, pero acepta al otro por entero siendo tolerante, empático, dialogador y negociador.
En el amor en pareja cabe destacar una serie de elementos básicos:
- SENTIMIENTO: El amor humano es entrega, es celebrar q el otro exista, buscar el bien y la felicidad en un acto continuo de dar y recibir.
- TENDENCIA: Consecuencia de la atracción. Es una tendencia en principio sexual, pero con el progresivo conocimiento mutuo y la comunicación esta tendencia será también psicológica, espiritual y cultural.
- VOLUNTAD: El amor hay q cuidarlo, y eso se hace con fuerza de voluntad, tesón e insistencia en los objetivos.
- INTELIGENCIA: Conocerse a uno mismo y al otro, aplicar inteligencia en la relación aligera la convivencia. El amor no puede depender sólo de sentimientos o será algo inmaduro y adolescente.
- FILOSOFÍA Y PROYECTO EN COMÚN: Si no se comparten unos criterios relativamente iguales acabarán surgiendo diferencias de interpretación y dificultad de entendimiento.
- COMPROMISO: Amar es elegir, y por lo tanto renunciar a otras posibilidades. El amor auténtico requiere un compromiso voluntario y responsable para con el futuro del otro.
- FLUENCIA Y DINAMISMO: A medida q la vida transcurre, las cosas cambian, los miembros de la pareja evolucionan, las cosas no son lo q eran... Ser conscientes de estos cambios y fluir con ellos facilitará la relación.
Aunque es necesario y sano q cada uno tenga sus roles diferenciados y su vida individual, las parejas q encuentran tiempo para dedicarse el uno al otro tienen cierto blindaje ante el deterioro. Igualmente una red de amigos comunes cuida la estabilidad de la pareja.
Un buen predictor de la estabilidad conyugal es el balance entre lo bueno y lo malo, una sencilla fórmula sería dividir el número de coitos entre las dicusiones, el resultado debe ser mayor q uno.
El perdón es una pieza clave en las relaciones. Perdón entendido como un acto asimétrico, el q perdona olvida y garantiza al otro q sigue disponiendo de su amor. En la pareja habrá momentos en los q sea necesario perdonar, aunque no vale q siempre perdone el mismo, debe ser algo q practiquen los dos, de lo contrario sería sumisión.
Un sentimiento de amor profundo y maduro, la percepción recíproca de q el otro cumple la mayoría de las expectativas, la falta de interés por otra posible pareja, un compromiso moral por el bienestar del compañero, y no dar por sentado q el otro estará siempre ya q el amor no se mantiene sólo, son factores necesarios en una relación estable, aunque no son suficientes por sí sólos.
Especial cuidado habría q tener con las inculpaciones, a uno mismo y al otro. Las imputaciones aumentan en los conflictos, echarse en cara las cosas no es bueno y desde luego no ayuda a superar las crisis.
En los momentos conflictivos las imputaciones son barreras insalvables. Las imputaciones suelen aparecer por algo concreto ("no deberías comprar una tv tan cara") y lo concreto se puede discutir y solucionar, pero lo abstracto ("eres un derrochador") no suele arreglarse.
Uno suele ser más indulgente consigo mismo, justificando su propio comportamiento y utilizando otra vara para medir al compañero. Solemos considerarnos el bueno y pensar q el malo siempre es el otro pensando q las razones q nos han llevado a cometer un error son "situacionales", mientras q si el error lo comete el otro se le atribuye a su carácter, personalidad o forma de pensar, y claro, eso no tiene justificación. Si uno atribuye lo negativo al carácter del otro y no le da la opción de q se deba a una causa accidental, las cosas nunca podrán cambiar.
zorionak potxola. seguiré tu blog.
ResponderEliminarmuxuak
Gracias Lydia, está muy chulo. Un besote.
ResponderEliminarGracias por estar tan atentos. Debo deciros que la errata en la fórmula ya está corregida. La división de coitos entre discusiones debe ser mayor que 1. Ruego me disculpeis. Saludos
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